22 de enero de 2012

Tú me dices, yo te digo y así empieza nuestra guerra cotidiana,
Yo me armo de adjetivos, tú conjugas el peor de mis pasados.
Y te apunto donde duele y te acuerdo el peor de tus pecados,
Tú reviras la ofensiva y disparas donde sabes que haces daño.
Y en el campo de batalla quedan muertos los minutos que perdemos,
Tú me dices, yo te digo y así acaba nuestra guerra cotidiana
Esta guerra sin cuartel que nadie gana.
Porque hablamos y no usamos ese tiempo en darnos besos,
En pintarnos con las manos las caricias que queremos
Y que no nos damos porque siempre hablamos
De lo tuyo y de lo mío, del pasado y los culpables
Mientras muere otro minuto porque hablamos...