25 de diciembre de 2011

Tal vez porque nuestros encuentros se dan tan contados,
quizá porque todo los besos de ti son robados.
Tal vez te quisiera comer y saciarme de ti,
pues no sé hasta cuándo te vuelva a tener.

Tal vez porque no decidiste quedarte conmigo,
quizá tengo que resignarme a escaparme contigo.
No sé si la próxima vez me aprisiono de ti
y te fundes en mí y no te vas de mí.

Pues voy a procurar que mis caricias
se deslicen hasta el fondo de tu alma,
que toda la humedad de cada beso que nos damos
sea un suspiro que nos lleve al infinito.

Tal vez nuestra estrella te llegue a convencer
que amores como este no se deben de perder.
Tal vez o quizás... quizás o tal vez.