24 de julio de 2011


Que me gaste yo la vida devorando cada pensamiento tuyo, cada paso.
Que se borren tus lunares y aparezcan en reemplazo dibujados en tu cuerpo cada beso, cada abrazo.
Y ahora que estás aquí yo de nuevo soy feliz,
pude entender que eras para mí.
Déjame quererte tanto que te seques con mi llanto,
que se nuble cada cielo y que llueva hasta hacer charcos.
Déjame besarte tanto hasta que quedes sin aliento
y abrazarte con tal fuerza que te parta hasta los huesos