13 de mayo de 2011

"Querida Emma: Esas dos palabras, 'Querida Emma' me transportan a otra época... Cuando nos escribíamos después de que murieron mis papas. Yo te contaba mis amigos nuevos y de mi vida nueva y tú decías que mis papas se daban la gran vida en el cielo.
La verdad no es nada. Lo que tú crees que es verdad lo es todo. Y lo que yo creía es que iba a estar contigo para siempre, para siempre... Me he tardado tanto en escribirte porque veo que he sido un tonto. Me pase la vida engañándome...
Todas las cartas que te he escrito han sido de amor. ¿Cómo podría haber sido otra cosa? Ahora veo que todas, salvo esta, fueron cartas de amor malas. Las cartas malas suplican amor. Las cartas buenas no piden nada. Es un placer anunciar que esta es mi primera carta de amor buena, porque tú ya no tienes que hacer nada, ya hiciste todo. Tengo suficiente de ti en la mente para toda la eternidad... Así que por favor no te preocupes por mí. Estoy de perlas, en verdad. Lo tengo todo.
Si me concedieran un deseo, seria que la vida te brinde un poco de la felicidad que tú me has brindado y que sientas lo que es amar.

Tu amigo eternamente, Will”